Una de las herramientas comunicacionales por la que se destacó el trabajo de Obama es su utilización de las oportunidades que le entregaba la Web 2.0. Tema ampliamente debatido, comentado y discutido en muchos medios por lo que los actuales candidatos a la presidencia chilena no dudaron por un segundo subirse a este carro. Obama había establecido una nueva forma de hacer campañas de las que ellos no podía quedar ajenos.
Y eso me parece que forma parte del mundo globalizado, donde las buenas ideas deben ser replicadas. En Eestados Unidos no subestimaron -por primera vez- a los votantes. Los sacaron del letargo que por años estaba instalado para darle un rol activo dentro de la campaña.
La web 2.0 permite que las personas sean actores dentro de las acciones, tomen decisiones y formen un activo dentro del comando. Permite organizarse, recaudar dinero, mandar mail, generar reuniones, temas de discusión, etc., etc.
He estado muy atenta a este fenómeno dentro de las web de los 3 principales candidatos, aunque aún no los había probado en su funcionamiento. Aún no me había dado el tiempo de probar si es que, verdaderamente, habían dejado en manos de sus votantes la generación de contenido y la participación dentro de la campaña. Sin embargo, me encontré con esta columna de Arturo Arriagada donde habla de este mismo fenómeno. Se da cuenta de que la web 2.0 es para hacer nuevamente partícipe a las personas y no para que sigan siendo el actor pasivo que sólo veía los comerciales por la TV y leía el diario todos los días.
Pero, como muchas cosas en Chile, algunas cosas se han hecho a medias. Arriagada cuenta la experiencia de un amigo que quería saber la opinión de los candidatos sobre un tema específico y esto es lo que pasó:
“Un amigo me dijo que su voto en esta elección presidencial va a ir para el candidato que esté en contra de las centrales hidroeléctricas. Ya que hasta ese momento ninguno de los candidatos se había manifestado con claridad al respecto en los medios, mi amigo le mandó un mail a Piñera, Frei y Enríquez-Ominami a través de sus sitios Web. Hasta ahora el único que le ha contestado su pregunta es Marco Enríquez-Ominami. Algunos dirán que el autonominado candidato tiene más tiempo para contestar preguntas que Frei o Piñera. Pero lo importante acá es el vínculo que el candidato generó con un potencial votante. Ahora mi amigo promueve la candidatura de Enríquez-Ominami por Facebook e incita a sus amigos a votar por él. Si un candidato quiere ser exitoso en su campaña 2.0 invitando a la ciudadanía a ser parte de su proyecto, tiene que aspirar a lograr un diálogo con los electores a través de sus plataformas online. No sólo de links vive la campaña 2.0″.
Tiene mucha razón el “amigo” de Arriagada si se pone a promover a Ominami. Fue el único que se dio la lata de responderle algo tan importante relacionado con el desarrollo energético del país.
Los candidatos como Frei y Piñera (también varios de los que pretenden llegar al Senado o a la Cámara Baja) deben ser concientes de que el monito de Twitter o de Facebook en su página web no es un adorno decorativo que los lleva a la “nueva” web 2.0. SIno que más bien todo lo contrario. Implica más trabajo y mucho más contacto con las personas que sí entienden que no son simples logos, sino que es la forma que tiene el candidato de comunicarse. Es una más, que no puede ser dejada de lado, bajo ningún punto de vista.
Se entiende que Obama no estaba todo el día pegado en su computador respondiendo, pero sí tenía en Chicago a un grupo de personas que sabían perfectamente qué responder. Y ojo, porque respondían todo lo que les llegaba. Si un votante quería saber sobre materia energética, siempre había una respuesta para él. Es más, se prepararon los buscadores para que cada vez que alguien quiesiera saber algo sobre un tema específico también pudieran conocer la opinión de Obama al respecto.
¿Dónde están las opiniones de los candidatos frente a variados temas que interesan a todos? El demostrar tener opinión, o ser más progresista, o ser independiente, no pasa por plantear la aprobación de la pastilla del día después, sino que mucho, mucho más.
Aprovechen las oportunidades de la red. Hagan que las personas sean partícipes de su campaña. Así conseguirán un doble efecto (que también lo logró Obama) un alto número de nuevos votantes jóvenes y no tan jóvenes. Así por lo menos muhcos de los 3 millones de chilenos que no se han inscrito, lo harían.